junio 23, 2010

Al final, la vida sigue igual...

Ya lo dice la canción, y la experiencia de vivir...

Sin embargo, como tal... es difícil darse cuenta que aunque jamás quisieras llorar, a veces simplemente hay que saber perder y hacerlo; de todos modos, de todas formas... la vida sigue igual.



Como la primera de las entregas de esto, parece que comenzaré por anotar de los estados de ánimo, de las palabras dichas y de los mensajes que en su regreso traen una percepción de Adiós, de término, de espacio, o debo decir... vacío?

Si dentro de las palabras está el poder de crear mundos increíbles, mundos paralelos que nos llevan a momentos inmemorables, lejanos y a veces irreales, es dentro de ellas donde encontramos el origen de cada uno de nosotros, donde no somos buenos ni malos, donde no el villano del libreto que ha hecho otra de las suyas, o la buena del cuento que ha sufrido nuevamente para pagar la cuota de merecer la felicidad.

Y a que me refiero, dirás... claro! Es lo que me pregunto yo también.

Vaya, me refiero pues a los momentos que en mi mente giran y hablan de cosas que mi boca ya no quiere argumentar en palabras, horas en las que una espera se volvió costumbre, fuera de una tienda de discos donde en el tiempo límite, ese disco se enteraba que siempre sí se iría conmigo, siendo el único que regresaría en mi bolso. O quizá, momentos en esa plaza, circular y redonda como la soledad o la misma felicidad, en la que nuevamente, como es costumbre en sí misma, encuentra el principio y el final el punto de partida, el punto donde una termina y la otra comienza; además que el recorrido, ese recorrido lleno de duras y blancas piedras, de lizas y resbaladizas lozas son testigos de la historia que ha recorrido por años la ciudad.

Historias de amor que vale la pena contar, historias que como compañeros tenemos a la Soledad, a la Tristeza y el Placer, juntos, hermosas, cómplices, protagonistas y antagonistas de la misma historia...

¿Qué será lo que pasará?


¿Cuántas señales esperamos más?


Eso, lo veremos en el próximo capítulo...

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